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Religiones Politeístas Europeas

La mujer bruja y sus diosas

Lugar para debatir sobre el resto de las religiones Politeístas Europeas; helena, romana, eslava, celta, etc.

Moderadores: gilwellian, Maese Hrodeberht, Ernust, Rudorik

La mujer bruja y sus diosas

Notapor -FRAN- » Jue Nov 25, 2010 5:09 pm

ENTREVISTA A JEAN SHINODA

Entrevista orientada sobre todo para las mujeres.

Tengo varias amigas que se sentirán bastante reflejadas en la entrevista.

Jean Shinoda Bolen tiene 68 años. Es de familia japonesa y nació y vive en Los Ángeles. Doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de California, está divorciada y tiene dos hijos. Cree que Iraq es Vietnam repetido una y otra vez, y que es una pena que tengamos que aprender a través de tanto sufrimiento. Dice que la espiritualidad une y las religiones dividen.
¿Quejarse es perder el tiempo?
¡Claro!
Hay mucho que aprender…
Por eso a mi me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.
No se yo…
Se lo diré de otra manera: una bruja es una persona con poder personal.
Eso me gusta
Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes. Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.
¿Algo más?
Sí. Las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, ni imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.
¡…!
Quiero decir que tienen mano con las plantas. Y también con los animales. Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.
¿Hay que esperar a la vejez para ello?
Cuanta más edad, más camino aprendido. La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. Algunas mujeres, muy pocas, son sabias a partir de los 30 o 35 años; esas a los 60 son increíbles.
¿Qué nos quiere transmitir?
Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero que si no lo hacen ya, probablemente ya no lo harán.
¿Por qué dice eso?
Tras el extremo feminismo de los 70, ahora el péndulo se haya en el centro por eso tenemos que aprovechar este momento. Las mujeres que se lo permiten pueden hoy llegar al equilibrio, a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.

¿Un camino colectivo?

Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. En realidad, así ha sido hasta ahora.

¿Y cuál es el secreto para lograrlo?

El millonésimo círculo. Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.
Perdone, pero por qué en un círculo
Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.
¿Convocan el poder interior?
Interior y exterior. La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos interconectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo. Los círculos de mujeres transforman el mundo a través de la activación del campo mórfico de la teoría de Rupert Sheldrake.
¿El centésimo mono?
Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un determinado conocimiento, este se transmite de forma intuitiva e instantánea a todos los miembros de su especie. Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres puede activar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.
¿Porqué no círculos mixtos?
Entre mujeres hay una conexión natural. Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.
Curioso
Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil, ¡pero si los que la negocian son machos alfa…!

¿Qué ocurre cuando se encuentran un hombre y una mujer estresados?

Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, que provoca huída o enfrentamiento. Pero si ese mismo hombre se encuentra con una mujer que le comprende, una bruja sabia, su adrenalina baja y su autoestima sube. Y basta solamente con que se siente a su lado.
Es bonito eso que dice
Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como por ejemplo el conocimiento intuitivo. Estos conocimientos se pueden desarrollar en los círculos.

¿Que camino interior propone?

Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su preciosa vida. Desde fuera intentarán contestar por usted a las preguntas esenciales, no lo permita. Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.
¿A qué se refiere?
Sus patrones internos, que yo resumo en siete arquetipos de diosa. Cada mujer tiene dos o tres dominantes, que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita, o Hera, la diosa del matrimonio.
No será tan simple
No. Pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo dominante y nuestro rol en la vida coincidan, nos sentiremos satisfechas.



Hasta luego.
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Notapor Azalea » Vie Nov 26, 2010 11:29 am

y siendo asi,¿quien no quiere ser bruja? Fran,todo lo que pones es siempre tan interesante,besos
Bajo la protección de la gran Athena
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Notapor -FRAN- » Vie Nov 26, 2010 3:58 pm

:ok: ()%-
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Notapor Meskala Seidk » Sab Dic 04, 2010 6:05 pm

Realmente me ha gustado mucho la entrevista a esta mujer bruja. en estos momentos mi gran deseo sería poder sentarme a su lado y escucharla horas y horas. La gran serenidad y sabiduría que desprenden sus palabras invita a ello. gracias por darme esta oportunidad de conocer a una bruja mas.
Meskala Seidk
 

Notapor Meskala Seidk » Sab Dic 04, 2010 6:10 pm

Realmente me ha gustado mucho la entrevista a esta mujer bruja. en estos momentos mi gran deseo sería poder sentarme a su lado y escucharla horas y horas. La gran serenidad y sabiduría que desprenden sus palabras invita a ello. gracias por darme esta oportunidad de conocer a una bruja mas.
Meskala Seidk
 

Notapor -FRAN- » Lun Mar 28, 2011 5:34 pm

El vídeo que pongo tiene que ver con el texto de más arriba.

http://vimeo.com/21517165

hasta luego.
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Notapor Sköldmö » Mar Mar 29, 2011 3:03 pm

Me ha encantado, gracias por compartirlo.
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Notapor -FRAN- » Jue Mar 31, 2011 12:55 pm

Un poco más.

http://energiasfemeninas.ning.com/profi ... share_post


MUJER CHAMÁN

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Llevaba meses observándola, viendo cómo su cuerpo y sus movimientos poco a poco se transformaban y la niña daba paso a la mujer que ahora, de momento, convivían en una mezcla especial, una mezcla que sólo la naturaleza es capaz de realizar.

La contemplaba como quien cuida de una nueva y preciada flor. Sin atosigarla ni tampoco descuidarla, dejando que entre las dos surgieran unos lazos invisibles de complicidad y de confianza, mucha confianza.
Sus profundos ojos azules me decían que dentro se estaba formando una gran mujer, una mujer del futuro, creada sin limitaciones, sin miedos, con fuerza, con ilusión y con algo muy importante, con valoración de su condición de mujer.

Quería que ella fuera algo especial, que tuviera la oportunidad que otras mujeres no vivieron, que recobrase algo que durante mucho tiempo los hombres nos negaron: el orgullo de ser mujer. Y para ello tenía que ir poco a poco desmontándole muchas mentiras, mentiras que pronto empezaría a oír y que no le pertenecían. Mentiras que estaban en sus genes, en esa herencia maldita del pasado que pesa sobre la mujer como una condena.

En ella ya se podía apreciar a una futura mujer inteligente, directa. Ella se merecía conocer la verdad.

Un día la invité a dar un paseo. Mientras caminábamos hablamos de todo un poco. Me maravillaba la profundidad con que se planteaba todas sus cosas, su relación con los compañeros, sus inquietudes, sus observaciones ante nuestros actos. Llegamos a un lugar muy tranquilo junto al río y nos sentamos en unas piedras.

Quiero contarte una historia, le dije, para que nunca la olvides, es algo que sucedió hace mucho, mucho tiempo y desde entonces muy pocas mujeres conocen la verdad. Es la historia de la mujer Chamán.

"La mujer Chamán estaba muy preocupada. Por primera vez en su vida ni las piedras sagradas, ni el poder del fuego le habían servido para advertir a todos lo que estaba sucediendo.

Había un cambio cercano y éste no era bueno. Lo había visto dentro de los negros ojos del extranjero, oscuros como la entrada a la cueva, llenos de miedo y rencor.
Nadie quería escucharla pero el extranjero traía la destrucción en su cara. Había destrucción detrás de sus palabras, aquellas con las que había hipnotizado a los jóvenes contándoles fantásticas historias de pueblos lejanos. Había destrucción detrás de su belleza, aquella con la que había conquistado a todas las jóvenes muchachas que estaban dispuestas a todo con tal de estar junto a él.
Las cosas empezaron a no marchar bien dentro de la tribu. Las costumbres sagradas de pronto se habían convertido en algo antiguo, para los viejos, en algo sin poder ni sentido. Los ancianos empezaron a no ser escuchados y poco a poco se fueron muriendo unos y retirando a las montañas otros.
La oscuridad empezó a entrar dentro de la tribu, y las más perjudicadas por todos los cambios fueron las mujeres. Al principio se empezó por dejarle a la mujer las labores que a los hombres no les agradaban, pero eso no fue lo más duro, porque lo peor vino cuando a las mujeres se les negó el derecho de formar parte del consejo, cuando les retiraron la confianza, cuando el hombre dejó de oírla y, sobre todo, de considerarla sagrada.
Entonces el extranjero, que sabía que la única forma de obtener el poder sobre la tribu era dominando a las mujeres, utilizó en contra de ellas lo único que él nunca podría dominar, el único momento en que la mujer no le pertenecía: la menstruación.

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Así ordenó que las mujeres se apartasen de la tribu cuando tenían la regla porque eran impuras y ningún hombre debía tocarlas.

Así las mujeres fueron rechazadas y alejadas de la vida de la tribu, y cuando la tribu se movía ellas quedaban atrás, expuestas a todo tipo de peligros. Así, la mujer empezó, por primera vez, a tener miedo y sentirse débil.
Desde entonces, generación tras generación, la mujer rechaza los días de la regla porque significan una condena, un castigo, algo impuesto. Eso fue lo que aquel primer hombre quería y que otros muchos detrás de él también utilizaron.

La mujer Chamán no hizo caso de las palabras del extranjero y fue recluida en un lugar oculto de la montaña. Durante muchos años nadie supo de ella, todos pensaron que había muerto, pero, un día, cuando una joven india se encontraba recluida en la cabaña de las mujeres, oyó una voz que la llamaba. En la entrada había una anciana, que le dijo así.

"Mientras la mujer no recuerde que estos días son para ella y son sagrados, no podrá sentir en su interior la Fuerza.
Es la mujer la que se une a la madre tierra y juntas recogen la Fuerza y la Sabiduría de los antepasados.
Son tus días, los que puedes unirte a ti, dentro de ti. Son los días en los que te purificas y vibras con más intensidad.
Utiliza esta fuerza y ve hacia dentro, descubre lo que hay en ti, descubre en tus entrañas la FUERZA. Yo soy la Mujer Chamán y mis palabras serán recogidas un día y la mujer volverá a ser fuerte y valiente".

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Ahora tú ya conoces la historia de la mujer Chamán, y puedes vivir estos días como en el principio, sintiendo que la sangre, tu sangre, es tan sagrada como el agua de este río que llena de vida todo cuanto rodea.

POR ELENA G. GÓMEZ
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Notapor -FRAN- » Mié Abr 13, 2011 10:03 am

ESTO TAMBIÉN TIENE RELACIÓN.

EL REDESCUBRIMIENTO DE LA MENSTRUACION Y SUS DONES
Publicado por Camino de Color el abril 12, 2011 a las 9:15pm
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Antiguamente la menstruación era un don a partir del cual la mujer generaba vida (física o psíquica). La sincronicidad entre el ciclo femenino y la órbita de la Luna alrededor de la Tierra revelaba el vínculo que une la menstruación con los grandes ciclos de la vida y el Universo. Esto hacía que nuestro cuerpo y nuestras reglas fueran sagrados.

Hoy, sin embargo, en nuestra civilización tecnológica, el aspecto sagrado de la menstruación ha dado paso al estigma, la incomprensión, la infravaloración, la alteración de nuestro sistema endocrino (anticoncepción hormonal) y recientemente el aniquilamiento de la regla (nueva píldora que reduce la regla a 4 anuales).

Hemos pasado del todo a la nada. Y una excelente forma de volver a recuperar nuestro poder es redescubrir, comprender, desestigmatizar y utilizar los verdaderos dones de la menstruación.


Las mujeres occidentales del siglo XXI somos modernas, independientes, tenemos estudios y hemos conquistado el mundo externo, pero nos hemos desconectado del mundo interno: de nuestros cuerpos, nuestra esencia y de la Tierra. El avance de la mujer de las últimas décadas ha sido meramente intelectual, con la invasión femenina del espacio tradicionalmente masculino. Pero por el camino hemos dejado la compresión intuitiva y espiritual de nuestra naturaleza.

Hemos cedido a la sociedad dominante y a la medicina toda nuestra naturaleza y nuestros cuerpos: menstruación (píldora y otros fármacos), parto (excesivo intervencionismo y cesáreas), alimentación y cuidado de nuestros hijos (biberón, guardería desde los 0 meses, crianza sin vínculo) y menopausia (terapia hormonal). De hecho, ser mujer se ha convertido en una enfermedad muy rentable para los laboratorios que quieren tratar todos los procesos naturales femeninos con medicamentos.

REIVINDICANDO LA MENSTRUACIÓN
Nuestra sociedad solo subraya lo patológico de la menstruación: dolor, debilidad, estorbo, etc. Y por tanto lo que pretende es ocultar o manipular el estigma de sangrar. Aparte de la violencia y el miedo, nada ha sido tan eficaz para relegar a las mujeres a un lugar secundario como la degradación del ciclo menstrual. Y el tabú asociado al ciclo menstrual sigue hoy más vigente que nunca; por eso ahora nos ofrecen píldoras para exterminarla. Total, ¿para qué sirve? ¿No es solo un sangrado intrascendente e inconveniente? No, no lo es.

La gran verdad oculta es que la menstruación es muchísimo más que una manifestación física: es una fuente de creatividad, intuición, espiritualidad y conocimiento interior. Es por tanto una fuente de poder femenino. Nuestra guía interior nos llega primero a través de nuestros sentimientos y la sabiduría de nuestro cuerpo; no a través de la compresión intelectual. Y la sangre es precisamente lo que liga a las mujeres a la Naturaleza y lo que nos recuerda nuestra propia condición humana y divina. En la antigüedad, a través de este estado alterado de conciencia de la menstruación, las chamanas, curanderas y sacerdotisas aportaron a su comunidad su claridad y conexión con el mundo espiritual.

La regla es un prodigio biológico muy beneficioso para el cuerpo femenino. Dos importantes e influyentes estudiosas del tema son la famosa ginecóloga holística Dra. Northrup, autora del libro “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer” y Miranda Gray, autora de “Luna roja: los dones del ciclo menstrual”.

A nivel físico, la ciencia está descubriendo que los efectos son más y mejores de lo que se creía. Por ejemplo, actúa como un sistema de autolimpieza mensual, protegiendo el aparato genital femenino, reforzando las defensas del organismo gracias a los estrógenos naturales, etc.

A nivel psicológico, la menstruación tiene un importante papel en la forma en que procesamos información, en la creatividad y en la conexión con nuestro inconsciente. Está muy documentada la estrecha relación entre el psiquismo de la mujer y el funcionamiento de los ovarios a través de las hormonas.

LAS FASES MENSTRUALES
Podemos hablar de 2 grandes fases menstruales:

La fase folicular tiene lugar en el momento de la ovulación. Esta representa la creatividad en su estado máximo, una energía extrovertida y social. Las mujeres en esta fase somos fértiles en todos los sentidos y es una muy buena época para iniciar nuevos proyectos. Además, el aumento del nivel de estrógeno que conlleva la ovulación se ha relacionado con un aumento de la actividad del hemisferio cerebral izquierdo (fluidez verbal, pensamiento lógico) y una disminución en el derecho.

En muchas mujeres el deseo sexual está en su apogeo a mitad del ciclo y nuestro cuerpo secreta en el aire hormonas que se asocian al atractivo sexual. Nuestra sociedad de la acción acepta y aplaude esta fase y estas actitudes de la mujer.

Por el contrario no se muestra tan condescendiente ni comprensiva con la fase lútea, desde después de la ovulación hasta el comienzo de la menstruación, que representa un periodo de evaluación y reflexión que invita a reducir el ritmo, descansar y alejarnos de nuestros quehaceres diarios, algo socialmente mal visto.

En esta fase es cuando las mujeres están más sintonizadas con su saber interior, con lo que no funciona en su vida y con la capacidad de transformarlo. Los sueños son más frecuentes y más gráficos durante las fases premenstrual y menstrual porque hay más acceso al inconsciente. Y hay evidencias científicas de que antes de la menstruación se activa más el hemisferio cerebral derecho, el relacionado con la intuición, y disminuye la actividad del izquierdo.

La mente y el cuerpo se ralentizan de algún modo y replegamos la energía hacia dentro por efecto de varias hormonas, sobre todo la progesterona, que prepara el útero por dentro para recibir el óvulo fecundado. Nuestra sociedad juzga malas e improductivas la energía, emociones e introversión premenstruales porque es incoherente con el ritmo frenético imperante (que favorece el no pensar y el vivir sin consciencia, arrastrados por la masa). En cambio, en muchas culturas antiguas se respetaba muchísimo la capacidad para profetizar y comunicarse con los espíritus en esta fase. Por ejemplo en la asamblea lunar de los indios americanos las mujeres que menstruaban se reunían para soñar juntas y salían inspiradas e inspiradoras para los demás.

Este es, a grandes rasgos, el potencial que nos ofrece la menstruación si estamos atentas a escucharla y respetarla, pero realmente podríamos ampliar estas fases a cuatro y concretar más el tipo de energía asociada añadiendo a una vieja compañera del ciclo menstrual: la LUNA.

En la antigüedad los primeros conceptos de medida y tiempo hacen referencia al ciclo lunar y su paralelismo con el menstrual. ‘Menarquia’ proviene del griego y significa ‘primera luna’ y en latín se utiliza la misma palabra (mensis) para los términos ‘mes’ y ‘luna’, y de ahí deriva ‘menstruación’.

Muchas culturas medían el tiempo en noches y meses lunares. Incluso hoy en día la Semana Santa cristiana se celebra tras la primera luna llena después del equinoccio de primavera y otras fiestas islámicas o judías también dependen de la luna llena. Nuestro ciclo biológico y psíquico también va paralelo a las fases de la Luna y este vínculo está documentado científicamente en numerosos estudios. Los índices más elevados de concepción y de ovulación se producen durante la luna llena o el día anterior, y disminuyen durante la luna nueva, que es cuando a muchas mujeres les viene la menstruación.

Por otro lado, la luz también tiene su relación con el ciclo menstrual. Vivir bajo luz artificial gran parte del tiempo puede afectar a la regularidad del ciclo y llevar a sufrir síndrome premenstrual (SPM). En muchas mujeres el SPM empeora en otoño, cuando los días se acortan. De hecho, muchos síntomas del SPM son los mismos que los del trastorno afectivo estacional (TAE) y esta relación entre SPM y TAE es un ejemplo de cómo la sabiduría femenina está conectada también con las estaciones.

Combinando ahora la Luna y las estaciones con las energías del ciclo menstrual anteriormente descritas tenemos 4 ARQUETIPOS FEMENINOS presentes en las leyendas, mitología y cuentos populares: la doncella (luna creciente, primavera, preovulación, dinamismo), la madre (luna llena, verano, ovulación, amor), la hechicera (luna menguante, otoño, premenstruación, creatividad) y la bruja (luna nueva, invierno, menstruación, sabiduría). Miranda Gray y otras autoras detallan en sus libros el significado de estos arquetipos.

CÓMO ALIVIAR LOS TRASTORNOS MENSTRUALES
La información menstrual es reflexiva e intuitiva y nos la transmiten los sueños, las emociones y los anhelos. Cuando bloqueamos continuamente esta información, esta vuelve en forma de síndrome premenstrual (SPM). Que más del 60% de las mujeres sufran SPM es una consecuencia de no respetar nuestro cuerpo y su necesidad de subir y bajar como las mareas. El SPM es el precio de intentar domesticar y esconder nuestras necesidades e ir contra natura.

La medicina actual nos ofrece un arsenal de productos para el SPM: anticonceptivos hormonales, analgésicos, antidepresivos, etc., pero ninguno de ellos nos cura; tan solo reprimen y retienen los trastornos. Ningún fármaco aprovecha el nexo que une a la mujer con su útero a través del subconsciente, y todos tratan la menstruación como una enfermedad del cuerpo separada de la mente.

La dieta actual de alimentos refinados favorece el desequilibrio hormonal a todos los niveles y es el camino para muchos problemas femeninos. La Dra. Northrup recomienda eliminar lácteos, hidratos de carbono refinados, sal, cafeína, alcohol y carne roja, y apostar por los cereales integrales, legumbres, verduras, frutas y ácidos grasos omega 3.

Existe una larga lista de remedios naturales para aliviar los trastornos menstruales; de hecho cada tradición y disciplina terapéutica tiene los suyos. Algunos son: complementos alimenticios (germen de trigo, levadura de cerveza, vitamina B6, magnesio), fitoterapia (infusiones con diversas plantas antiespasmódicas y analgésicas), hidroterapia (baños de asiento calientes y fríos en la zona, baño caliente general con aceites esenciales de efecto calmante), cataplasmas con diferentes ingredientes, calor local, masajes, osteopatía, reflexología, shiatsu, acupuntura, remedios homeopáticos, flores de Bach u otros elixires florales y diferentes posturas de yoga que favorecen la elasticidad del útero.

RECONCILIARSE CON LA MENSTRUACIÓN
A pesar de los remedios apuntados, lo más eficaz a largo plazo es volvernos a reconciliar con la menstruación y respetar sus mensajes. Para ello podemos empezar elaborando un diagrama lunar, que es simplemente un registro diario de nuestro día del ciclo, fase lunar, sueños y estado de ánimo. Cuando lo hayamos hecho varios meses (para poder comparar y observar coincidencias), debemos reflexionar sobre la información que aparece y el tipo de energía asociada a cada momento del ciclo, y después comprometernos a obedecerla y aplicarla.

La mayoría de nosotras debemos empezar de cero con este tratado de paz menstrual, pero las actuales niñas y adolescentes lo tendrán más fácil si las madres/padres conseguimos transmitirles una vivencia positiva de la menstruación.

En el pasado lejano las tradiciones familiares, la explicación sobre la estructura de la sociedad y el papel que debemos desempeñar en ella pasaba de madres a hijos. La madre guiaba la personalidad de sus hijos para ayudarles a desarrollar sus aspectos intelectuales, emocionales, sexuales, creativos y espirituales a través de cuentos, arquetipos y rituales simbólicos. Desafortunadamente, y por diversas circunstancias, hemos delegado este rol en la escuela/sociedad, que ofrece solo una información anatómica y desenfocada de la sexualidad humana y de la menstruación exenta de cualquier tipo de espiritualidad y sacralidad. Las altísimas cifras de embarazos no deseados y abortos en adolescentes es una muestra evidente de que no existe conocimiento profundo sobre nuestros cuerpos, ni concepto de responsabilidad personal y trascendencia de nuestros actos.

Pero las madres y familias todavía podemos adentrar a nuestras hijas en la sabiduría ancestral y en una mayor conciencia sobre sus cuerpos y sus vidas recuperando los ritos de transición de una etapa a otra. Especialmente importante es el paso de la niñez a la pubertad, porque las experiencias de la primera regla quedan grabadas para siempre en la psique e influyen en cómo las jóvenes experimentarán los periodos en el futuro. Ejemplos de ritos serían: un viaje o excursión a un lugar que simbolice el paso de un punto de maduración a otro, un regalo especial de tránsito, algún objeto realizado por la madre, etc.

Las colonas y pioneras norteamericanas tejían una colcha patchwork como un álbum para registrar los acontecimientos familiares: nacimientos, pubertad, bodas, menopausia…, y esta pasaba de generación en generación.

También es verdad que, aunque las familias nos esforcemos en resaltar los aspectos positivos de la menstruación, los referentes femeninos que la sociedad y los medios de comunicación ofrecen a los adolescentes suelen ser pésimos y reflejan solo las expectativas y percepciones de un tipo determinado de hombres. Una de las próximas revoluciones sociales será difundir arquetipos que reconozcan la verdadera naturaleza femenina, que nos guíen hacia nuestra espiritualidad innata y no solamente hacia una fachada hueca de siliconas, dieta, estética y consumo.

DESAFIANDO AL ‘STATU QUO’
El despertar de la verdadera energía de la menstruación no solo afecta a nuestra intimidad personal sino que tiene importantes implicaciones sociales e incluso económicas. ¿Es compatible la vivencia de una menstruación positiva, útil y sagrada con el uso masivo de la píldora anticonceptiva u otros preparados hormonales sintéticos? La respuesta es no, porque estos no respetan nuestra naturaleza cíclica y nos roban la valiosa información de nuestro inconsciente.

La píldora no es ni imprescindible, ni la panacea, ni inofensiva. Hace creer a nuestro cuerpo que existe un embarazo alterando nuestro sensible sistema endocrino y esto tiene numerosos efectos secundarios físicos que afectan al conjunto del organismo; algunos de estos efectos son de gravedad (problemas cardiovasculares, hipertensión, debilidad del sistema inmunitario, depresión, cánceres, etc.). Y por supuesto, a nivel psíquico, estos preparados nos han desvinculado totalmente de la sabiduría femenina al impedir la comunicación interna entre nuestras hormonas, útero y ovarios.

Millones de mujeres están conectadas con la industria farmacéutica y no con el ciclo lunar y ellas mismas. Y pagando dinero y salud por ello. ¿Es eso liberación o una nueva forma de esclavitud? Criticar la píldora no significa ser antifeminista sino anti una concepción incompleta y falsa de las mujeres.

Afortunadamente hay vida más allá de la píldora y existen otros métodos anticonceptivos respetuosos con el ciclo femenino, eficaces y que aumentan el nivel de conocimiento del propio cuerpo. Además, la tecnología también ha llegado a la anticoncepción natural y venden dispositivos con microordenadores que almacenan los datos e indican claramente el estado de fertilidad. ‘Bioself’ (temperatura basal + método Ogino) y ‘Persona’ (análisis de dos hormonas en orina) son dos ejemplos.

Y, por supuesto, no podríamos abordar el tema de la menstruación sin hablar de los tampones convencionales, que la sociedad y la industria nos ofrecen como otra salvación para no ver ni estar en contacto con nuestra impura sangre. De la información que ha circulado los últimos años sobre los peligros de los tampones convencionales, el contenido en amianto se desmintió, pero no la presencia de dioxinas y rayón. Y existen numerosas evidencias de que los problemas relacionados con ellos no son ni anecdóticos, ni de poca gravedad ni inevitables.

Ambas sustancias, además de ser muy contaminantes para el planeta, están relacionadas con diferentes enfermedades como endometriosis, esterilidad, deficiencias en el sistema inmunológico, diversos cánceres y el famoso síndrome del shock tóxico, que sólo en EE UU afectó en los años 80 a más de 60.000 mujeres, de las que 38 murieron.

Es verdad que no existe consenso a nivel científico sobre las dioxinas, que el rastro de ellas en los tampones es poco significativo y que estos no se ingieren, pero ¿quién nos asegura su inocuidad cuando la vagina es la zona más porosa y absorbente del cuerpo y una mujer puede llegar a usar más de 10.000 tampones en su vida fértil? Nadie. No existen estudios a largo plazo sobre este tema.

Como en el caso de la anticoncepción hormonal, también existen alternativas verdes a los tampones comunes, pero apenas se difunden y todavía no son de uso mayoritario. Existen tampones ecológicos (de algodón 100% y no blanqueados), las esponjas marinas (Sea Pearls) y la copa menstrual (Moon Cup o Diva Cup), que es de silicona no alergénica y se adapta de forma perfecta a las paredes vaginales. No contiene sustancias absorbentes ni desodorantes ni blanqueadores y no absorbe las defensas naturales ni deja fibras en la pared vaginal. Es reutilizable, dura años y por tanto representa lo más económico y ecológico de este mercado femenino. Además nos obliga a ver el brillo de nuestra sangre menstrual al vaciarla y lavarla. No la esconde.

Como conclusión final expresar que para que toda revolución triunfe primero ha de ser interna. Ya es hora de continuar con la liberación femenina, enmendar lo que corresponda y recuperar lo perdido. La reconciliación de las mujeres con nuestra verdadera naturaleza es imprescindible en los actuales tiempos de cambio, porque Gaia y las mujeres estamos unidas. La sangre menstrual es el mensajero de los grandes ciclos del Universo y la portadora de información emocional, intelectual y espiritual vital para nosotras y nuestra sociedad. Ha llegado la hora de honrarla y no despreciarla. La Diosa ha regresado…



Autora: MMar Jiménez
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Notapor -FRAN- » Dom May 08, 2011 11:00 am

La identidad femenina

Publicado por Sofia el mayo 6, 2011 a las 9:28pm
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En las últimas décadas expertas en distintas disciplinas han comenzado
a reconstruir la identidad femenina que fue ensombrecida y mutilada
durante más de veinte siglos por el pensamiento patriarcal.
Psicólogas, arqueólogas, antropólogas, chamanas, teólogas y eruditas
han tenido que remontarse hasta los mitos y arquetipos de origen de la
cultura agrícola que floreció en la Antigua Europa, Anatolia, Medio
Oriente y otros lugares del planeta (entre el 800 al 3.000 a. C., y
perduró en una miríada de diosas y rituales en culturas posteriores)
para encontrar rostros femeninos no oprimidos.

En esas tradiciones sagradas el símbolo de la Gran Diosa, la
Creadora de la vida, la muerte y el renacimiento cíclico contiene un
caudal psicológico – espiritual de orientación femenina, muy distintos
a las filosofías masculinas y religiones monoteístas tardías de la
antigüedad clásica. Psicólogas neo-junguianas, como Jean Shinoda Bolen
y Silvia Brinton Perera consideran a las diosas como patrones
potenciales en la psiquis de todas las mujeres. Los arquetipos
femeninos de las diosas pre-cristianas y pre-helénicas siguen siendo
relevantes para las mujeres porque en ellos hay una resonancia de
verdad. Muestran cómo son las mujeres, con más poder y diversidad de
comportamiento del que se les ha permitido ejercer históricamente.
Caittlin Matthews, experta galesa en tradiciones celtas y
artúricas, analizó la mitología de diferentes pueblos y épocas
detectando diez arquetipos femeninos representados por las diosas de
todo el mundo.
El primero es la Diosa Creadora o Conformadora de Todo, que se
despliega en nueve aspectos o diosas que expresan potencialidades,
energías y capacidades que las mujeres pueden traer a la conciencia, a
fin de favorecer una percepción interna que reemplace al dualismo
maniqueo que definió lo femenino con estereotipos tales como “santa o
prostituta” “madre bondadosa o madre terrible”, “varón fallido”,
“envidiosa del pene”, entre muchas otras.

Los primeros arquetipos que emergen de la Creadora son: la
Energizadora, la Medidora y la protectora, las energías básicas para
moverse en la vida. Afrodita, la diosa luna del mar, las Ninfas del
bosque o la Sakti hindú fueron percibidas como danzantes que esparcen
la energía de la Creadora en los humanos, la naturaleza y el cosmos,
activando diversas potencialidades. Las manifestaciones de la
Energizadora están cargadas de belleza, dinamismo y vitalidad; exaltan
el cuerpo y la sexualidad, vivenciados con placer, dicha y libertad.
A la Medidora la encontramos entre las Parcas griegas y las Nornas
vikingas, que determinan cómo circulará la energía y a través de qué
canales. Como diosas del Destino implican las elecciones que
realizamos en la vida. La activación de la Energizadora y las
decisiones de la Medidora están equilibradas por la Protectora.
Artámis, Atenea y Hera, la Reina del Cielo, portan este atributo
de autonomía como protectoras y gobernantes. Cuando uno o más de estos
aspectos está desactivado o negado en la conciencia de una mujer, no
es casualidad que ella vivencie estados depresivos, de baja
autoestima, o de dependencia con el riesgo de sufrir algún tipo de
maltrato.
La Iniciadora, la Desafiante o la Liberadora nos muestran a la
Diosa cuando encarna la capacidad de cambio y transformación. En los
misterios de Isis y Démeter (que fuerron practicados hasta el
principio del cristianismo) las diosas aparecen como sacerdotisas que
conducen a los iniciados al interior de su cueva sagrada, laberinto o
templo, para que experimenten las propias profundidades del
inconciente y de lo mistérico. En ese descenso al mundo interno bajo
la consigna délfica del “conócete a ti mismo”, la Diosa se transforma
en Desafiante con rasgos temibles, portando la máscara de la muerte
cíclica.
La Desafiante como Serpiente, Górgona, Esfinge Sirena o Erinia ha
sido desfigurada haciendo de las mujeres desafiantes las portadoras de
los más terribles y misóginos calificativos; reprimidas como locas,
brujas, o demonios, sexualmente insaciables. Esta mentalidad la
encontramos en los mitos de los héroes aqueos (Teseo, Heracles,
Perseo) glorificados por haber asesinado las diversas manifestaciones
de la Desafiante pero en el pensamiento sagrado matrístico este
arquetipo es profundamente sanador cuando se lo comprende en toda su
dimensión. La Desafiante es el espejo donde vemos nuestro rostro más
íntimo, y al contemplarlo vemos las distorsiones, conflictos y
angustias que nos impiden crecer y madurar. Para las mujeres, el
encuentro con la Desafiante ayuda a percibir y diferenciar los
estereotipos patriarcales de los arquetipos o energía personales más
genuinos. Cuando comprendemos el mensaje de transformación que este
aspecto comunica podemos comenzar a transitar la liberación.
Tanto Isis como Démeter son liberadoras porque devolvían la vida a
sus hijos o consortes, haciéndolos renacer de su útero sagrado. Lo
mismo sucede con Inanna e Ishtar que, en su calidad de liberadoras,
descienden al mundo subterráneo y se encuentran con Ereeskigal, la
Diosa Oscura, su otro yo. En los mitos, la Desafiante-Liberadora no es
otra que una diosa solar temporalmente oscurecida, como sucede con
Ragnell, la Dama Horrible de la leyenda artúrica.
El proceso liberador que las diosas liberadoras revelan es muy
semejante al que Carl Jung describió como percibir y honrar la sombra,
de una manera aceptable en vistas a lograr el proceso de individuación
o emergencia del Sí mismo.
Los últimos tres arquetipos que compone Caitlin Matthews son : La
Tejedora, la Nutricia y la Potenciadora. La tejedora es una maga que
teje, cuida y reajusta la trama sagrada de la vida. La Mujer Araña de
los Navajos, la Brigit celta y Mnemosine, la madre de las musas,
encarnan este aspecto conector, ejerciendo como patronas de
conocimiento, el chamanismo, la profecía y las artes. Actualmente este
arquetipo está muy activo en la psiquis de las mujeres, motivándolas a
reconectar sus vidas desde un patrón diferente al usado hasta
entonces, haciéndola conciente de la práctica del cambio en lo
cotidiano. Muchas han descubierto sus energías sanadoras, holísticas o
chamánicas en sintonía con la defensa de los ecosistemas.
La Nutricia y la Potenciadora son dos arquetipos que están por
venir, en el sentido que expresan la emergencia de una conciencia
femenina finalmente despojado de los estereotipos patriarcales. La
Nutricia es el aspecto sustentador de la madre pre y post-patriarcal.
Todas las diosas madres que habitan las mitologías son nutricias y
legisladoras, pero nuestra manera de apreciarlas aún es deficiente
porque suponemos que las mujeres, al encarnarlas, deben “dar todo sin
pedir nada a cambio”, y cuando expresan sus exigencias son criticadas
como madres desnaturalizadas. Pero la Nutricia manifiesta la
posibilidad de amar, sustentar y nutrir la vida ejerciendo poder con
otros, en lugar de “poder sobre otros” que aún persiste en la cultura
occidental.
El ejercicio de la maternidad tendrá importantes implicancia
políticas, económicas y culturales.
Algo similar ocurre con la Potenciadora que en los mitos aparece
como diosa de la sabiduría: Sofía, Kuan Yin, Tara y Shokiná. También
en la anciana sabia de las culturas indígenas. Como continuadora de la
Tejedora y la Nutricia, la Potenciadora manifestará una sabiduría
femenina hasta ahora desconocida.
En este breve recorrido observamos que el trabajo de Caitlín
Matthews, como el de otras erúditas que investigan los símbolos de la
Diosa, tiene el mérito de haber sacado a la luz un conjunto
arquetípico abierto a la experiencia de cada mujer.
Bibliografía consultada
“ Las Diosas: al encuentro con la divina femineidad” Caitlín
Matthews. Ed. Edaf
“La Diosa en nosotras” Ethel Morgan. Ed. errepar
“Las Diosas de cada mujer” Jean Shinoda Bolen. Ed. Kairós.

http://abraxasmagazine.wordpress.com/20 ... d-femeni...
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Notapor Ernust » Dom Jun 12, 2011 5:42 pm

Dentro de la nueva organización de COE, las Halirunae, que básicamente es una organización religiosa femenina(...brujas...), vamos a abrir la inscripción para su pertenencia, esta es pues una oportunidad única para las paresonas que quieran introducirse en este mundo, de poder hacerlo de una manera adecuada, y con las ayudas que nos dá el estado

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Notapor Meskala Seidk » Mar Jul 19, 2011 3:58 pm

excelentes tus post, FRAN, mil gracias por compartirlos. esperamos más
Meskala Seidk
 

Notapor Ernust » Vie Jul 22, 2011 12:20 am

Realmente la función mágica de la mujer no se ha recuperado todavia, el cristianismo realizó bien su trabajo apartándolas de la vida social, civil, religiosa y seguimos como hace 500 años, los movimientos feministas no han reivindicado este papel, puesto que son fundamentalmente ateos y disociales.
El verdadero acercamiento a la función religiosa de la mujer debe propiciarlo el hombre, para que en unión a la mujer se desarrolle la vida religiosa de la comunidad. Sacerdotes y sacerdotisas son igual de imprescindibles.

Excelente trabajo, Fran!
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Notapor -FRAN- » Vie Jul 22, 2011 8:33 am

Sacerdotes y sacerdotisas son igual de imprescindibles.



Como te comenté hace tiempo Ernust, las mujeres, no es que ya sean necesarias es que sinceramente creo que son extrictamente imprescindibles, sin ellas la maquinaria no funciona, o no a pleno rendimiento. 8)-9

Saludos.
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